Stop motion es una técnica tradicional, creada por error, pero que terminó sorprendiéndonos y cautivándonos cuadro por cuadro a través de la fotografía, creando una secuencia de imágenes para que nos puedan contar una historia. Si repites este proceso 24 veces seguidas, podrás crear un segundo de animación.

Los elementos de la animación son de plastilina, arcilla o algún material moldeable.

Se utilizan siluetas, a partir de recortes de papel.

Se graba a una persona que se va moviendo entre fotograma y fotograma, es una especie de puppet.

Utiliza tecnología e informática utilizando un animatronic para realizar movimientos suaves, mientras se fotografía paso a paso, esto genera un “efecto de blur” (movimiento difuminado) en cada movimiento.

Técnica que nos permite observar sucesos que habitualmente ocurren de forma muy lenta o demasiado rápida, donde se capturan un número de imágenes fijas a determinados intervalos de tiempo.